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lunes, 2 de junio de 2014

Un glosario dinamitero


Si narrar es seducir para Andrés Neuman (Buenos Aires, 1977), escribir novela se asemeja a pilotar un avión o tirarse en paracaídas, si se trata de escribir un cuento. Siguiendo esta línea argumental del autor de El último minuto, podemos afirmar que escribir aforismos es hacer puenting, la instantánea aceleración sujeta al punto de partida. De estos saltos de vértigo ya se habló anteriormente en esta bitácora de lecturas en una reseña sobre El equilibrista, el primer volumen de aforismos donde el cuentista hispano-argentino se da a conocer en este género de tanta popularidad últimamente.

El regreso de Neuman a las librerías es un acontecimiento que sus lectores siempre acogemos con interés e inquietud porque sabemos, por experiencia, que la sorpresa literaria está garantizada. Barbarismos, editado por Páginas de Espuma, es otro libro sobre estos emocionantes riesgos aforísticos pero, en este caso, se trata de un singular diccionario, sutil y bárbaro, todo un oxímoron al servicio de la agudeza y el humor. La trayectoria de este glosario viene de lejos y comenzó a hacer sus apariciones en el suplemento cultural del diario ABC y en los posts que el propio autor ha ido colgando en su blog Microrréplicas. En este volumen se recogen parte de esas incursiones con otras nuevas entradas que el escritor bonaerense ha ido compilando en estos años.

Los que somos entusiastas de los diccionarios, de seguir el rastreo de los significados y somos amantes de los alumbramientos y apagones que representan esas palabras definidas, Barbarismos es un glosario inteligente y provocador, con más de ochocientas entradas salpimentadas de ironía, que configuran todo un observatorio de las urgencias de nuestro tiempo. Si el cuento para Neuman es un dardo y la novela, un radar, estos verbos redefinidos por él son cohetes agudos y luminosos, capaces de arrancar sonrisas y burlas al mismo tiempo.

Barbarismos es una celebración literaria, con vocación burlesca y gamberra, por donde la ironía campea a sus anchas entre conceptos y redefiniciones, como lo muestra esta docena:

aeropuerto. Purgatorio de almas en tránsito||2. Lugar donde el pasajero se despide de sí mismo.
autoestima. Montaña rusa de un solo pasajero.
bloguero. Ocioso atareadísimo.
crédito. Suicidio a plazos.
desempleado. Ciudadano que carece de la oportunidad de ser explotado.
español. ||2. Idioma que le queda grande a España.
felación. ||2. Arte oratoria.
hambre. Crimen organizado.
humor. Único sentido que no envejece.
ñu. Especie seriamente protegida con el noble fin de que no se extingan los crucigramas.
teta. Sinónimo de Seno, pero mucho más cerca de la mano.
vocabulario. Única riqueza que aumenta al mismo ritmo que se utiliza.

Barbarismos es un sorprendente diccionario lenguaraz y dinamitero, otro logro más en el haber creativo de Andrés Neuman, un escritor poseedor de un lenguaje preciso y con el grisú necesario para mandar por los aires los términos cotidianos que azoran nuestras vidas insignificantes.


jueves, 22 de mayo de 2014

Diccionario voluble


De siempre me han fascinado los diccionarios: los acádemicos, para entender los significados de las palabras que juegan en la cancha del lenguaje, y los técnicos, para comprender mejor ese laboratorio de ensayo donde las cosas experimentan y reaccionan entre si haciendo de las suyas. Pero si hay alguna obra de consulta de palabras o términos que realmente me enloquece son los llamados diccionarios de autor. Sí, me refiero a esos libros personalizados que parecen surgir de la disciplina de un alquimista de las Letras y ofrecen un pequeño laberinto sentimental de palabras capaz de asombrarnos o enredarnos. Uno de los libros clásicos de este prototipo es, sin duda, el Diccionario del diablo de Ambrose Bierce, una obra reflexiva e irreverente que no dejo de releer para seguir riéndome de este mundo infame. Otro, de corte bien distinto al diccionario del americano, es El arca de las palabras, de Andrés Trapiello, un volumen ameno y originalísimo en el que el escritor leonés se destapa como un palabrista de viejo para ofrecer su hermoso museo de palabras y aforismos.

Dos buenos ejemplos que vienen a confirmar que las palabras, según en manos de quién, suenan distintas y dicen cosas diferentes.

Una nueva revelación que se cruza por este camino viene a ser Miradas nuevas por agujeros viejos, un diccionario personal de José María Pérez Zúñiga (Madrid, 1973), editado en Páginas de Espuma (2014), que explora el mundo por medio de 150 piezas breves y que se caracteriza por su intensidad y originalidad estilística.

José María Pérez Zúñiga
Pérez Zúñiga detiene el tiempo con los fogonazos y golpes que reparte por las páginas de su libro a base de nombrar palabras para hacerlas vivas y encajarlas en la realidad. Hay golpes de risa, golpes morales y golpes bajos que desvelan la necesidad que tenemos de encontrar una voz que nos hable de las cosas sabidas pero desde una visión más inquietante del mundo. En Miradas nuevas por agujeros viejos hay perlas, la primera, el título que procede de un aforismo del maestro Lichtenberg, y hay también sentencias y miniaturas literarias en un orden alfabético riguroso que, en su conjunto, se entrelazan y hablan de las incertidumbres del mundo bajo el prisma de un universo narrativo lleno de símbolos. Estas referencias simbólicas se corresponden con los temas clásicos de la literatura y la vida: la amistad, el amor, la muerte, la belleza, la razón..., pero desde una perspectiva original y una voz propia que transita por diferentes géneros literarios: microrrelatos, cuentos, aforismos, ensayos breves y algún poema.

El autor de Rompecabezas nos propone un juego literario con su diccionario que, al igual que los coches híbridos, lleva una combustión de alternancias de géneros y un GPS con una sola voz para distintos destinos. Miradas nuevas por agujeros viejos es un compendio indagatorio sobre los asuntos cotidianos del mundo, pero que tiene mucho que ver con la mirada conspicua y sutil de Pérez Zúñiga, capaz de tamizar la realidad, extraer lo cernido y llevarlo al microscopio de su laboratorio literario para explorar la palabra escogida y trazar la síntesis de su mapa.

Miradas nuevas por agujeros viejos es un libro inteligente, un diccionario voluble, con la dosis de humor apropiada para sentar al lector como espectador frente a la pantalla del mundo, con unos ingredientes literarios, desde la A a la Z, que deliberadamente generan nuevas dudas a las incertidumbres viejas de la vida.