jueves, 26 de diciembre de 2013

Relato de una huída


Ernst Kalterbrunner, jefe de la Oficina Central de Seguridad del Reich Alemán, es el protagonista de esta novela corta escrita por el austríaco Franz Kain (Goisern, 1922-Linz, 1997). El relato se inicia una mañana de mayo de 1945 y, aunque ya es primavera, todavía el invierno se agarra al paisaje de las Montañas Muertas. Kalterbrunner, mano derecha de Himmler, sabe que el Tercer Reich está abatido y no hay otra salida que buscar refugio en la región alpina para huir de la justicia. Mientras camina por aquellos montes escarpados, repasa algunos de los momentos claves de su vida política, pero el destino será inmisericorde con él y le arrastrará hasta cumplir su condena a muerte, impuesta por el implacable tribunal de Núremberg, el 16 de octubre de 1946.

El camino al lago desierto, editado por Periférica, es un relato breve, de apenas setenta páginas, escrito magistralmente por Kain, que cuenta la cruda huida de un jerarca del nacionalsocialismo, jefe superior de Mauthausen, el más grande de los campos de concentración establecidos en Austria. El escritor logra reproducir en esta extraordinaria crónica narrativa el proceso mental de un nazi en el año de la derrota, así como evocar la realidad arrinconada de los crímenes. Para ello, el escritor antifascista austríaco, que en 1941 fue detenido por la Gestapo y condenado a varios años de cárcel, utiliza un tono verbal congruente con su experiencia personal que revierte en la verosimilitud de sus personajes y en la meticulosidad de las descripciones del paisaje. Kain es un narrador realista que, sin embargo, en esta narración tan intensa y de admirable densidad literaria, afina el devenir del pensamiento del protagonista, utilizando el recurso del estilo indirecto apoyado en frases interrogativas para avivar el relato.


El camino al lago desierto es un relato intimista y contundente, que refleja la frialdad de una mente ausente de remordimientos que trata de reconvertirse a una nueva situación, como si su militancia criminal no hubiese existido. Una novela sobria y brillante, escrita con admirable destreza y economía de medios en la que Kain parte de un episodio histórico poco sabido y lo transforma en una ficción que absorbe al lector desde su arranque. Un pequeño gran libro que aporta luz a la Historia.