lunes, 21 de abril de 2014

Pesquisas familiares


De siempre se ha dicho que en todas las familias hay algún componente raro o excéntrico en su seno y en muchas sobremesas también han aparecido historias extrañas de ascendientes que llevaron otras vidas peculiares y diferentes al resto de sus miembros. Historias de antepasados que han ido ocupando espacio en los álbumes familiares y que, cada vez que se abren, esbozan la singularidad de su componentes, especialmente aquellos ausentes que dejaron muchas incógnitas. El autor ibicenco Vicente Valero (1963) ha publicado unos relatos para hablarnos precisamente de este asunto tan familiar y cercano.

Los extraños (Periférica, 2014) son cuatro historias que guardan relación familiar, cuatro personajes que se despliegan en cuatro capítulos cuya unidad la ejerce el mismo narrador y la pertenencia de todos al mismo tronco familiar. Valero construye estos relatos a través de algunos testimonios de parientes, cartas y álbumes apiñados en fragmentos rotos de diferentes épocas: su abuelo Pedro Marí Juan, nacido en 1900, ingeniero militar destinado en Larache, donde coincidió con el aviador y escritor francés Antoine de Saint-Exupéry, que vuelve a Ibiza mortalmente herido, no por bala, sino por tuberculosis; el tío Alberto, consumado ajedrecista, participante durante muchos años de múltiples torneos profesionales por América y Europa; Carlos Cervera, un tío abuelo que siendo joven cruzó otras costas impulsado por el afán artístico del baile; y, por último, la historia de su tío republicano el comandante Ramón Chico, muerto en el exilio francés en el campo de refugiados de Argelés-sur-Mer.

A pesar de que Los extraños no esté concebido como una novela, estos cuatro perfiles fabulados tienen todos los ingredientes que encajan holgadamente en el género novelesco, lo que revela que el poeta balear, en su debut narrativo, demuestra que es un excelente escritor.


Valero utiliza una voz en primera persona para hilvanar los hilos sueltos del recuerdo de su niñez y, a partir de su propia mirada, teje un relato magnífico, a base de perseguir esos trazos pretéritos, valiéndose de la elipsis para dar razón y fuerza artística a cada una de las historias contadas. Todo un rastreo para que estas vidas extrañas emerjan del pasado familiar por los distintos escenarios que transcurren: la Guerra Civil, el Sáhara, la Ibiza de los años setenta o la Francia de los refugiados de la represión franquista.

Los extraños es un libro emocionante que transita por los recuerdos, huellas, heridas y cicatrices de sus personajes, con una prosa envolvente y vigorosa, a caballo entre la novela y la crónica familiar. Un relato, en suma, que posee el encanto y la sencillez de cuatro vidas nada épicas, llenas de ambiciones y fracasos.