martes, 25 de junio de 2013

Un muchacho en el vendaval de la historia


Hace tres meses, recien nacido este cuaderno de bitácora, comenté un libro de Heinrich Böll (Colonia, 1917 – Langenbroich, 1985), se trataba de una de sus obras más famosas, El honor perdido de Katharina Blum. Böll pertenece al grupo de escritores de la llamada literatura de los escombros” o Trümmerliteratur que surgió inmediatamente después de la Segunda Guerra Mundial, herederos de un mundo derrumbado y marcados por un realismo insobornable. 

La fecha del 30 de enero de 1939 es la elegida por Hindenburg, el presidente de la República de Weimar, ya caduco y manipulado, para designar canciller a Hitler. Böll tenía entonces quince años. Pero, ¿qué será de este muchacho? es un testimonio de un adolescente de Colonia. Un texto escrito por el novelista de Renania en 1981, nueve años posterior a la obtención del premio Nobel de Literatura, en el que narra cómo vivió aquellos años de incipiente juventud bajo el régimen nazi. Aunque el autor de Opiniones de un payaso pone más énfasis en su vida cotidiana: su desapego a la escuela no le resta interés por el Latín y las Matemáticas. Adoraba la lengua de Juvenal. Las aventuras para conseguir cigarrillos de contrabando las compaginaba con sus primeras experiencias con chicas. Pero lo que realmente marcaría su destino fue pasión, cada vez mayor, por los libros. Así, en una mirada retrospectiva, cuando sucede la designación de Hitler al directorio de Alemania, este adolescente está en cama, afectado por una fuerte gripe. Es un compañero de clase quien le trae la noticia a la cama, mientras leía a Jack London. Posteriormente, el joven Böll se sumergió en otras lecturas de escritores europeos, como Mauriac, Bernanos, Chesterton, Dickens y Dostoievski.

Böll, en apenas cien páginas, retrocede en el tiempo para contarnos con grandes dosis de ironía, sin caer en sentimentalismos, cómo fueron sus años adolescentes, sin resquemor, poniendo, incluso, un poco de humor para contrarrestar una de las épocas más convulsas del pasado siglo. La escuela le sirve de referente y excusa para describir el contexto en el que se desarrolló su pubertad. En el hogar, el lector percibe la alergia de sus miembros a todo lo relacionado con los nazis, la familia se postula como católica convencida, hostigada por las estrecheces económicas que asola a toda Alemania, refutando el llamado milagro alemán tan en boca de sus dirigentes.



Pero ¿qué será de este muchacho? es un libro fragmentario, breve y ajustado, que da testimonio del devastador ascenso del nazismo, desde la vivencia de una familia normal de aquella Colonia burguesa, a través de la mirada de un muchacho inmerso en el vendaval de la historia, que luego llegaría a ser el escritor necesario para contárnoslo.