jueves, 19 de septiembre de 2013

Relatos de violencia de género


Círculo de Lectores cuenta ya con cincuenta y dos años de historia. Tiene su mérito, no solo por su continuidad como club de referencia en el mundo del libro y la cultura, sino también por ser un reconocido sello editorial. Mis intermitencias como socio no me han impedido seguir de cerca sus novedades, y desde que lanzaron en 1995 Galaxia Gutenberg, el segundo sello editorial, muchos libros del catálogo de autores internacionales, incorporados por esta elegante firma, han ido ocupando notoriedad en mi biblioteca particular.

El último pedido que me entregó la semana pasada mi agente del Círculo ha supuesto para mí una gran sorpresa. Nada conocía hasta el momento de Dacia Maraini (Florencia, 1936), ni sabía de su relación sentimental con uno de los grandes escritores italianos del momento, Alberto Moravia. Su dedicación posterior al teatro hizo crecer más la internacionalidad de su obra, y, según afirma la crítica, Maraini es actualmente la más conocida de las escritoras italianas y la más traducida en el mundo. Solo me animé por el título tan sugerente del libro y por el tema narrativo que prometía su recompensa. De manera que este encuentro con la florentina por medio de su libro Amor robado, editado en 2013 por Galaxia Gutenberg ha sido todo un hallazgo lleno de buena literatura.

Los ocho relatos de Amor robado son narraciones sobrecogedoras protagonizadas por mujeres sometidas a violencia de género; mujeres bajo el férreo control psicológico de sus parejas, malos tratos, vejaciones, asesinatos o secuestros obsesivos... Todos los relatos son espeluznantes y propinan duros latigazos al corazón del lector. Una panoplia de historias aisladas que contienen una veracidad espantosa, escritas con frescura y dinamismo, pero, lo mejor, lo pone Maraini, gracias a su tono literario, al presentarnos cada historia con la distancia necesaria para mostrarse neutral y dejar que el lector juzgue por sí mismo. Los personajes femeninos que aparecen en los relatos son mujeres confiadas y víctimas pasivas que reciben los golpes con estoicismo, mujeres fuertes que luchan y que casi siempre pierden, pero que no se rinden y resisten al miedo. Frente a ellas, sus compañeros, amantes o maridos, se alzan, y confunden la pasión con la posesión, hasta considerar que las doblegan.

En todos los relatos que componen Amor robado encontramos dudas y sospechas en el comportamiento del hombre, hasta el punto de indignar la conciencia del lector. Así en Marina se ha caído por las escaleras, una mujer recién casada se niega a denunciar a su marido que la golpea y humilla a diario; en Crónica de una violación colectiva, Francesca, con apenas trece años, es atacada y violada por cuatro compañeros de colegio que serán absueltos por una justicia laxa, y perdonados por la ceguera de la opinión pública; en el relato de Ale y el niño no nato, la orgullosa Alexandra decide mantener su dignidad y renuncia a traer al mundo un hijo fruto de una violación. La esposa secreta y Anna y el Moro son los episodios más sobrecogedores y espeluznantes por la perversidad y monstruosidad del primero y la brutalidad y crueldad del último.



La escritura de Dacia Maraini viene de la indignación clara contra la injusticia del sometimiento de la mujer al hombre, y está llena de valentía y oficio narrativo. Amor robado describe un mundo de víctimas calladas, valiéndose de unos relatos cortos y ágiles, donde la verosimilitud se identifica con la cruda realidad que leemos en las noticias de la prensa diaria. Es un libro-denuncia que debe servir para rearmarse de moral y valor ante la injusticia que ha significado a lo largo de la historia el machismo impune.