martes, 17 de marzo de 2015

El secreto de escribir


Hace unos años, Antonio Muñoz Molina escribió en Babelia (El País) un interesante artículo que hablaba sobre los escritores y el talento narrativo. Guardé un tiempo el texto completo porque contenía una recomendación literaria que me resultó atractiva. Me refiero a On Writing (2000), un libro sobre el oficio de escribir en el que su autor, el escritor norteamericano Stephen King (Portland, Maine, 1947), afirmaba dos cosas sorprendentes: que grandes cantidades de personas están dotadas para contar buenas historias y que la razón de una gran parte de la mala escritura es el miedo. He tenido que esperar un tiempo hasta que ha vuelto a aparecer en Debolsillo una nueva edición de este extraordinario libro, bajo la excelente traducción de Jofre Homedes Beutnagel, que por aquel entonces andaba descatalogado.

Mientras escribo (2014) es un ensayo en el que King se aferra al amor por la escritura, amor a los libros, al lenguaje, a las historias en definitiva. Para él, el arte de contar historias es un oficio que requiere tesón y algunas herramientas imprescindibles, como la lectura, el lenguaje, la reescritura y la imaginación. No es cuestión de lo que esa caja de herramientas, aludida por el estadounidense, tenga, sino de cómo la usas, nos dice. Uno, que conoce a este maestro indiscutible de la narrativa del terror gracias a novelas como Carrie, La zona muerta o Misery, lo que descubre en el libro Mientras escribo es, en realidad, la cocina literaria de King, la trastienda de su proceso creativo, los entresijos de su oficio, una oportunidad también de conocer los inicios de su vocación y las vicisitudes literarias atravesadas por el escritor para componer su extensa obra, amén de una autobiografía abundante que nos desvela algunas claves de su éxito.

Como digo, en este ensayo, Stephen King nos cuenta su iniciación a la vida literaria, cómo se hizo escritor. El libro arranca con los primeros atisbos literarios suyos. King vivió una niñez entrañable, pero con serias dificultades. El padre abandonó a su familia cuando el pequeño Stephen tenía dos años de edad. La madre tuvo que apañárselas con muchas estrecheces para sacar adelante a sus dos hijos. Más adelante el adolescente Stephen se aficionó a las películas de terror y empezó a publicar sus primeros relatos en revistas juveniles y literarias. En la universidad conoció a la joven que sería su esposa, Tabhita, además de correctora y primera lectora de sus novelas. Después llegó el éxito, y el alcohol y las drogas también hicieron su aparición. Mientras escribo finaliza con el relato más conmovedor del libro. Sucedió una noche del verano de 2000 cuando paseaba por la carretera cerca de su casa. King fue embestido por un coche. Aquel aparatoso accidente de tráfico casi le cuesta la vida, pero el afán y la necesidad de seguir escribiendo le permitió recuperarse felizmente y salir del aquel doloroso estado.

La parte autobiográfica del libro es, sin duda, sustanciosa y emocionante. A todo lector curioso le gusta indagar en la privacidad de los escritores y, en este libro, el propio autor desvela hechos ocurridos en su vida que marcaron su carrera literaria y dieron un giro a su existencia. Sin embargo, lo mejor de Mientras escribo está precisamente en lo que le aporta al lector sobre el trabajo de escribir, sobre la formación del escritor. Para cualquier escritor incipiente o curtido, el libro de King es un auténtico laboratorio literario, un extraordinario manual de escritura, como lo es enteramente para todo lector inquieto y avezado; un texto formidable, escrito con frescura y desenfado. Para el novelista de Portland, la tarea del escritor consiste en contar una historia seductora que sale de una idea, un fósil (como a él le gusta apuntar) que hay que descubrir y desenterrar como origen de lo que va a ocurrir. A partir de aquí –subraya– y si se hace bien el trabajo siguiente, podría llegar el éxito.

Stephen King ha escrito un libro absorbente y ameno, lleno de vivencias y sabiduría acerca de la vocación literaria. Mientras escribo es un texto práctico y útil para todo aficionado a la buena literatura, una tratado personal sobre la escritura y el lenguaje de un autor de bestsellers que nos desvela el secreto de escribir.