jueves, 13 de agosto de 2015

British short short stories

No es necesario saber inglés para leer London Calling (Páginas de Espuma, 2015), el último libro publicado por Juan Pedro Aparicio (León, 1941), una colección de microrrelatos fantásticos con mucha enjundia británica, pero para aquellos curiosos lectores que se atreven con la lengua de Shakespeare, el autor les advierte, con ese tono socarrón de sabio descreído, que “el idioma inglés cuando se escribe es de todos, pero cuando se habla es exclusivamente suyo”.

Aparicio es un reconocido y veterano cuentista, que también ha cultivado el ensayo, la columna periodística y, por supuesto, el relato corto. Junto a Merino y Mateo Díez, forma parte del selecto grupo de narradores del género breve nacidos en León.

Sin duda, la ambigüedad es el territorio natural de la literatura, el lugar donde da sus mejores cosechas, como se vislumbra en las minificciones reunidas en este volumen por el escritor leonés, tan sugerentes e insólitas por donde transitan siete lores y un embajador español para charlar animadamente de lo divino y de lo humano en un lugar común, la Oxymorum Room, un club aristocrático en el mismo centro de Londres. Obsérvese la ironía de que hace gala el autor, al incluir en el nombre del recinto una figura retórica o recurso literario: el oxímoron, la contradictio in terminis del latín, para contraponer la presencia de un español entre entusiastas de los animales, como presumen ser los ingleses.

La literatura tiene mucho que enseñarnos sobre la vida, permite pensar sobre lo que existe, pero también sobre lo que se anuncia y todavía no es. De esto tan sublime, hasta del silencio de los protagonistas, tratan estos ochenta y tres microrrelatos ilustrados con dibujos del pintor madrileño Fernando Vicente. No está de más recordar que estamos ante un profundo conocedor de la tradición literaria inglesa y gran admirador de la cultura británica. Juan Pedro Aparicio ha vivido en diferentes etapas en Londres y, durante algunos años, dirigió el Instituto Cervantes de esta ciudad, situado en el barrio de Belgravia.

Aparicio sabe desde qué ángulo presentar sus historias y anécdotas para darle todo el brillo posible con la gracia de un lenguaje irónico e incisivo, sin apenas maquillaje y con un buen arranque para captar la atención del lector. En realidad, London Calling es un libro diseñado como una falsa novela que fluye a modo de diálogos y réplicas entre sus personajes excéntricos y dicharacheros. Por sus páginas aparecen historias fantásticas en las que no faltan ángeles católicos y anglicanos, y tampoco faltan demonios que conviven entre seres normales.

Forma un conjunto de reflexiones a través de pequeñas historias de diferente naturaleza que, de alguna manera, se aproximan a la parábola y tratan sobre la particularidad y controversia entre Inglaterra y España, asuntos que van aflorando en las tertulias, donde no falta el humor y el sarcasmo bajo la compañía de un jerez, un té o un buen puro. Todo da mucho juego en este ambiente victoriano, típico de lo que sucede en un club inglés amante de los animales, y el autor no lo desaprovecha para festejarlo con gracia y desparpajo. Y es que en ese escenario, el microrrelato es un género muy versátil donde cabe todo tipo de subgéneros: el policiaco, el humorista, el fantástico... y hasta el ensayístico para desplegar el ingenio del narrador.

London Calling es una obra peculiar y chispeante, con Londres como escenario y centro de las discusiones por donde deambulan aristócratas refinados, cultos y extravagantes, además de los llamados TTI (Típicos Tímidos Ingleses), articulada en relatos engarzados unos con otros, y eso involucra al lector a llevar un ritmo de lectura andante y creciente, gracias al constante diálogo y anecdotario entre los tertulianos, lo que confirma que Aparicio da en la tecla poniendo el énfasis en el diálogo como motor e intriga de todo su trabajo. Nada parece escapar a este maestro de lo escueto, ni el cuidado y vivacidad de su prosa, ni su afán por arrancar la sonrisa o sorprender al lector más sutil.

Saber elegir nuestras lecturas es tan importante como aprender a sumergirse en ellas, London Calling es una estupenda oportunidad para no desaprovechar ambas cosas. [Reseña núm. 232]