jueves, 13 de marzo de 2014

Cuentos de la edad madura


Leer a Sergi Pàmies (París, 1960) es un pasaporte para habitar un mundo cotidiano lleno de ironía y humor. Pàmies, articulista, traductor y crítico de televisión es un escritor polifacético que se siente a gusto en el relato breve y confiesa, de forma muy ingeniosa, que el cambio de su mundo narrativo al cuento sucede cuando llegaron sus hijos al hogar. La novela -afirma- es tan posesiva que absorbe al ciento por ciento, mientras que el cuento, que es más promiscuo, permite que el tiempo sea más elástico y, en caso de encallar en la resolución de una historia, pues comienzas con otra.

Canciones de amor y de lluvia (editorial Anagrama) es lo último que el barcelonés vierte al castellano. Se trata de 26 relatos que transitan por la vulnerabilidad y los quehaceres más absurdos de la edad madura en los que recoje muchos episodios de su autobiografía, como la muerte de su madre o la visita que hizo a Paul Auster en Nueva York. Esta incursión familiar ya la experimentó en su anterior libro, La bicicleta estática, donde testimonia la pérdida de su padre.

Los libros de relatos de Pàmies se leen rápido y dejan un regusto que invita irresistiblemente a una relectura, algo propio de todo buen relato. En Canciones de amor y de lluvia hay cuentos de temática variada: cuentos de amor y desamor, relatos de encuentros absurdos e historias de guerra rescatadas de las experiencias familiares del escritor catalán. Hay una melodía subyacente sobre el amor que se hace visible en, al menos, seís de estos breves relatos que, como en el cine, cuando chispea se abre el paraguas para acercar a los enamorados. El cuento Dos coches mal aparcados sostiene que el amor puede terminar en un pispás. Sin embargo, el titulado Nicho es un drama familiar autobiográfico que ocurre durante la Guerra Civil. En otro relato, Fu Manchú, se cuenta cómo unas mujeres republicanas entran en el cine a interrumpir la sesión. Con Bufanda, Sergi Pàmies hace un homenaje a su madre a modo de crónica de los últimos meses de su vida. Pero, sin duda, Última canción deslumbra con la historia de una pareja que se desinfla y derrumba, capaz de vivir de espaldas a una vida en común ya sin pálpitos.

Los cuentos de estas Canciones de amor y lluvia rezuman melancolía y acidez, sin dejar de ser refrescantes, gracias a esa escritura ágil e imaginativa donde no falta la parodia y la caricatura. Se percibe la visión agridulce que tiene Pàmies del mundo. Lo que si se constata es que Sergi Pàmies se encuentra en plena madurez creativa, capaz de atravesar cualquier frontera con su sesgo único, pues a pesar de la dureza recóndita de las historias del libro, nos depara alegría a los lectores con sus remedios: ironía ante el desencanto, esperanza sobre lo inútil y aceptación del mundo de manera discreta.



Con Canciones de amor y lluvia Pàmies se aúpa por méritos propios en el podio de los escritores españoles del género breve, gracias a su talento narrativo, de inimitable humor contenido y serio, que le confiere el don de ser un cuentista inclasificable, que hechiza y no se parece a nadie.