jueves, 27 de marzo de 2014

Living, thinking, looking


Ayer por la noche finalicé el libro Vivir, pensar, mirar (Anagrama, 2013) de la escritora norteamericana Siri Hustvedt (Minesota, 1955). Esta obra incisiva y fascinante ha sido un buen estreno para conocer a esta autora brillante y sagaz que, además, posee una belleza magnética irresistible. El título da las pistas fundamentales de las tres partes en la que se estructura este interesantísimo texto que reúne treinta y dos ensayos escritos entre 2006 y 2011. En estos trabajos, la ensayista estadounidense disecciona, con la determinación y precisión de un cirujano, el tejido de la percepción y la conciencia: en Vivir, encontramos ensayos que trazan directamente la vida de la escritora. En el capítulo de Pensar, explora la memoria, la emoción y la imaginación. Y, por último, en Mirar, Siri nos introduce en el arte visual.

Hustvedt utiliza todas sus herramientas y experiencias intelectuales para reflexionar sobre la migraña que padece, para indagar en las relaciones con su padre, para debatir sobre dos ejes tan polémicos en la literatura como son la autenticidad y el realismo, para hablar de su admiración por Goya, desde la mirada crítica que exige la obra de arte. Este es el camino trazado que encontramos en este suculento libro, que no es más que un viaje por la literatura y el psicoanálisis.

Vivir, pensar, mirar es un conjunto de ensayos que van de la experiencia personal al análisis del pensamiento, pero teniendo estas mibres, ¿qué hace la escritora neoyorquina para atrapar al lector?, ¿cómo lo logra? Lo sorprendente de este libro, una obra ensayística que trata temas filosóficos y neurocientíficos, es la manera de encandilar al lector profano para que no se diluya en abstracciones. Siri lo consigue gracias a la construcción híbrida del texto, con diferentes discursos y empleando el método narrativo, con sus metáforas, elipsis y digresiones. Tiene claro que no existe un solo modelo teórico que pueda contener la complejidad de la realidad humana y admite sus limitaciones: Mis ensayos son una especie de periplo mental, una andadura en busca de respuestas con la plena conciencia de saber que nunca llegaré al final del camino (pág. 12). Y esta declaración no le impide desfallecer porque para Hustvedt dar sentido a las cosas puede que sea la seducción última de los seres humanos (pág. 24).


En estos deliciosos ensayos, sin estilo rebuscado y escritos con frescura, Siri Hustvedt viene a decirnos que en realidad hemos nacido dentro de una estructura de significados e ideas que conforman la relación de nuestra mente en el mundo (pág. 371), a base de repeticiones que van y vienen por todos los capítulos del libro: ¿cómo vemos, recordamos y sentimos?, ¿cómo nos relacionamos con los demás?, ¿qué significa soñar?, ¿qué es el “yo”?, hasta llegar al enigma irresoluto de siempre: ¿qué significa ser humano?

Resumiendo: Vivir, pensar, mirar es una obra reflexiva sobre la moral, la identidad y el funcionamiento complejo del cerebro en la que la novelista Siri Hustvedt derrocha inteligencia y sagacidad sobre esos tres conceptos, sin autocomplacencia, pero con una escritura profundamente personal, refrescante y sencilla que sostiene el tono entero de su discurso. Un libro para lectores inquietos.