jueves, 30 de mayo de 2013

¿Está en declive la novela?


A la novela “la considero en fase de extinción”, afirma Luis Goytisolo (Barcelona, 1935) en el epílogo del libro ganador del Premio Anagrama de Ensayo 2013. Naturaleza de la novela es un texto “muy sintético y nada académico”, como dice Jorge Herralde, patrocinador y fundador de Anagrama, en el que el escritor barcelonés explica toda la trayectoria de la novela a lo largo de los siglos y acaba con un canto optimista respecto al futuro de la gran literatura. Sin embargo, Goytisolo no esconde su pesimismo,  manifiesta que la novela está en declive y en una fase encaminada a la extinción, y lo hace sin dramatismo ni aspavientos. El escritor catalán disecciona los orígenes, evolución y características de la novela, desde sus momentos más excelsos, hasta sus épocas de crisis.

La aparición propiamente dicha de la novela se materializa entre los siglos XV y XVI, a lo largo del Renacimiento que coincide, según Goytisolo. Posteriormente, se consolidaría como género literario en el siglo XIX. “En el curso del siglo XX, afirma el autor de Antagonía, la novela alcanzará su punto culminante y también el inicio de su declive”, (pág. 121). Más adelante continúa el autor catalán “la novela es un género nacido en el occidente europeo que posteriormente, con la expansión de la cultura occidental, se ha ido extendiendo al resto del mundo... Su modelo germinal se relaciona más bien con la Biblia, el libro más próximo, con mucho, a la vida cotidiana de los diversos pueblos europeos a partir del momento en que el cristianismo se convirtió en religión oficial de todos ellos”, (pág. 151).

Goytisolo concluye que según nos vamos adentrando en la segunda mitad del siglo XX es cuando proliferan los síntomas de que el género de la novela está entrando en crisis, y se pregunta en el epílogo si desaparecerá el libro impreso afirmando, con cierta contrariedad, que “el libro impreso se convertirá en objeto de coleccionismo, algo así como un vino de reserva para sibaritas”. Porque, remata el escritor barcelonés, ”leer novela, ensayo o poesía no es una decisión espontánea del individuo, sino algo que hay que considerar en el contexto de su formación intelectual”.

El resultado de todo este espectáculo es una mayor ignorancia en cuestiones generales, lo que explica, por ejemplo, el auge desorbitado de tanta novela histórica en las librerías, una forma de acceso al conocimiento del pasado por el público a través de un relato más o menos fantasioso, a falta de manuales de investigación histórica.

El temor en el mundo editorial, apunta Goytisolo, es que la novela-novela que aún sigue produciéndose acabe por correr la misma suerte que la poesía, en la que quienes la cultivan son al mismo tiempo sus casi exclusivos consumidores”, (pág. 175).

Con este panorama, un tanto profético, lo que sucede en el caso de los poetas, a los que no les falta talento, parece que es el género en sí lo que falla y podría derivar hacia los novelistas. En una reciente entrevista, el mismo autor de El porvenir de la palabra afirmaba que “la novela es un género muy vinculado al Renacimiento, la imprenta y la secularización”. Y lo explica también en Naturaleza de la novela al manifestar que el paso del relato leído en voz alta, esto es, escuchado, al leído a solas, fue un paso que influyó determinantemente en la creación literaria, (pág. 64) y, sin lugar a dudas, la aparición de El Quijote fue el punto de partida de este nuevo género, la piedra angular de la novela.

Naturaleza de la novela es un libro muy interesante, didáctico, a modo de una master-class de Literatura, pero, a su vez, ameno y reflexivo para debatir en estos tiempos en que la televisión, los smartphones e internet ocupan un espacio cada vez más ancho en nuestras vidas cotidianas, en detrimento del sosiego y la interiorización de la lectura de la buena literatura, para salvarnos de tantos best sellers inocuos, porque no sabemos qué nos deparará en el futuro la evolución de este genero.