sábado, 13 de abril de 2013

Historia de sentimientos e intrigas


La semana pasada mi mujer me encargó unas compras en el Hiper y me entretuve en el stand de libros hojeando la novela Estaba en el aire, de Sergio Vila-Sanjuán. Tenía tiempo ya que el encargo consistía en reponer un par de desavíos domésticos, así que me demoré leyendo las primeras páginas del texto. Lo cierto es que me interesó tanto el libro que lo eché, con determinación, en el carrito de la compra.

Estaba en el aire es una historia de la Barcelona de los 60, anclada en el despegue económico de la era franquista, donde se cuenta la implicación de varios personajes alrededor de un programa radiofónico, Rinomicina le busca, Barcelona llama a España, que fue un éxito real en nuestro país. Un programa donde se daba cuenta de búsquedas y reencuentros de personas que desconocían el paradero de sus seres queridos. (Este programa fue un antecedente de Quién sabe dónde, de TVE, presentado por Paco Lobatón entre 1992 y 1998).

Dice Vila-Sanjuán, en una de las entrevistas que tuvo recién obtenido el Premio Nadal 2013 que: “Estaba en el aire da título a una doble alusión, porque, por una parte, la novela va de un programa de radio, y, por otro lado, lo que estaba en el aire es la idea de que la sociedad española de ese momento se estaba transformando, estaba haciendo la gran revolución de la prosperidad y de la clase media”.

La novela no solo explica la vida de sus personajes: Juan Ignacio, Elena y Tona, sino que también pone voz a todos aquellos que durante la guerra civil tuvieron que emprender viaje al extranjero para salvarse de la represión franquista dejando a sus seres queridos. El programa de innovación publicitaria Rinomicina le busca serviría para que esa gente, que tuvo que huir, se reencontrara.

La obra está llena de intrigas urdidas por las voces que están en el extrarradio de la emisora: empresarios, ejecutivos, clase alta barcelonesa y también las de los propios protagonistas de Rinomicina le busca. Es destacable la verosimilitud de la historia que narra Vila-Sanjuán, y lo logra gracias a su prosa sin fisuras y con un tono directo y sincero. Y esta naturalidad permite al lector presenciar con gran interés cómo evoluciona la vida de los personajes. La dramatización de los protagonistas de la novela está muy conseguida, como en una comedia ligera, de forma amena y entretenida, para pasar un buen rato con su lectura.

Estaba en el aire es una novela fresca y recomendable, donde el escritor catalán describe detalladamente los vértices de aquel tiempo con una prosa efectista. Quizás deja ganas de más páginas, de más historias, pero el autor lo zanja con el epílogo con el que el narrador omnisciente cierra la novela y las principales historias contadas, ciertamente, con poderosa eficacia.