domingo, 21 de abril de 2013

Secretos y Misterios


Ni los errores de Nadal en la final de tenis de Montecarlo, ni los fallos en el chasis del monoplaza de Alonso en la carrera de hoy, en Bahréin, han logrado aguarme este domingo tan soleado y luminoso, que languidece a estas horas, y al que me consagré por la tarde en mi butaca, con la lectura de un estupendo libro, lleno de secretos y misterios.

Juan Eduardo Zúñiga (Madrid, 1929), uno de los más veteranos cuentistas del panorama literario español, publicó en 1992 una antología de cuarenta relatos breves que destacan por sugerir enigmas y dudas. Misterios de las noches y los días, editados este año por la elegante Galaxia Gutenberg, es una aventura fantástica donde el escritor madrileño despliega toda su maestría. Zúñiga es un escritor casi secreto. A los lectores, como a mí, que no nos conformamos con las primeras líneas de los textos, este autor encaja a la perfección en nuestros gustos. Estos cuentos misteriosos dejan más preguntas que respuestas cuando se leen. Quizás uno de los temas más repetidos de estos relatos son los referidos al deseo: ten cuidado con lo que deseas porque a veces puede suceder que ocurra y te puedes ver inmerso en algo realmente indeseado. En esta disyuntiva se encontrarán muchos protagonistas de estas historias secretas.

Zúñiga, autor de la trilogía de cuentos ambientados en la Guerra Civil, cosechó en sus libros: Largo noviembre de Madrid, La tierra será un paraíso y Capital de la gloria, uno de los hitos más grandes e ineludibles en la historia del cuento español. Auténticas joyas por su maestría y hermosura.

En estos relatos cortos de Misterios de las noches y los días, Juan Eduardo Zúñiga tiene un aire fantástico e irreal en lo que escribe y lo logra a través de la fantasía que se mete en la realidad. Dice el autor en una entrevista que estos cuentos, de una manera muy esquemática, podría calificarlos como: la intromisión de un hecho inexplicable en la vida cotidiana. Son sugerencias frente al enigma de aquello a lo que no alcanza la lógica...

Da la impresión de que los personajes que aparecen en muchos de estos relatos son seres nocturnos y angustiados, propios de la literatura gótica. Pero lo relevante de esta obra radica en la atmósfera creada, a la vez seductora e inquietante, peligrosa y acogedora, un sello magistral de este veterano escritor del género breve.