viernes, 29 de marzo de 2013

Leer un libro es habitarlo


Cualquiera de los muchos lectores que conocemos la obra de Paul Auster, somos conscientes de la simbología de su narrativa. Sin embargo poco se conocía de su producción poética. Ahora Seix-Barral acaba de publicar su poesía completa en una edición a cargo de Jordi Doce. En dicho volumen se incluyen además dos textos que ayudan a entender la posición literaria de Auster: Notas de un cuaderno de ejercicio,donde el neoyorquino recurre al dilema y dice: “Fe en la palabra es lo que llamo clásico. Duda en la palabra es lo que yo llamo romántico”. En verdad el americano es un romántico que quiere ser clásico. Y Espacios en blanco es un texto de línea narrativa intensa donde marca un antes y un después en su trayectoria literaria.

Pese a que el éxito le llegó gracias a novelas como las que integran la Trilogía de Nueva York, Paul Auster se adentró en la literatura a través de la poesía con tan solo nueve años. A los treinta dejó de escribir poemas. Conviene destacar que el género lírico constituye solo una primera etapa de la obra austeriana, que posteriormente dio paso a esas magníficas novelas que han dado a su autor una merecida fama mundial. En una entrevista reciente el escritor neoyorquino afirmaba: “Siento que las palabras nos fallan, que no nos permiten describir el mundo en su totalidad de matices, y de ahí nace la dificultad de la comunicación. Busco entender la barrera que el lenguaje crea entre las personas”.

En buena medida la poesía de Auster es el pórtico de entrada a su obra novelística. Las obsesiones del escritor están presentes en su lírica: el azar, el laberinto del lenguaje y la identidad. Es una poesía enigmática, a veces hermética, pero que nos permite habitar su mundo. Su estilo es fragmentario y se ocupa más de lo existencial del hombre en relación al lenguaje y la escritura. Otro aspecto significativo es el ritmo vibrante que Auster imprime a sus poemas.


En suma, un libro poético interesante y revelador, con un estupendo prólogo de Jordi Doceen una versión bilingüe cuidadosa y exigente. Porque como afirmó Pound: “Lo esencial de un poeta es que nos construya su mundo”. Y esto lo consigue Auster con holgura.