lunes, 18 de marzo de 2013

El deleite del cómic


Poco a poco voy haciendo un hueco en mi biblioteca para buenas ediciones de novelas gráficas. Siempre me gustó el cómic. Desde pequeño fue esta afición la que me llevó a la gran literatura y por eso concedo a este género la importancia que tiene. Seguro que a miles de lectores Mortadelo y Filemón, Hazañas Bélicas o Tintín, por ejemplo, fueron la plataforma para llegar a Kafka, Dickens o Cervantes. Creo que el cómic es una buena herramienta didáctica para impulsar la lectura.

Dicho esto, acabo de leer Dublinés, una biografía gráfica y novelada sobre James Joyce. Su autor, Alfonso Zapico confirma con esta obra su valía como dibujante y narrador. El libro es una preciosidad, y está lleno de detalles. Zapico recorre el mundo de Joyce acercándonos a su entorno, a sus conversaciones, a sus aventuras viajeras y penurias económicas. Nos retrata con humor y rigor histórico a un Joyce bebedor, putero y crápula, que sabe que es un genio, pero que a su vez es un insumiso. Es un libro concebido para que todo el mundo lo pueda ver y leer como en un viaje por la vida del genial autor irlandés. 


Un buen trabajo de cómic que ha sido galardonado con el premio nacional de novela gráfica en el 2012. Quien busque una lectura visual placentera, divertida y un acercamiento al mundo vanguardista de Joyce, aquí, en sus páginas, encontrará un aliado inolvidable.