sábado, 16 de marzo de 2013

Una mujer cabal

Hace más de quince años que leí Opiniones de un payaso de Heinrich Böll, una novela extraordinaria. El protagonista, Hans Schnier, un payaso ateo, vuelca sus recuerdos y reflexiones en Bonn, ciudad a la que ha llegado después de que su mujer le abandonara. La voz de Schnier reporta al lector la decadencia de la posguerra alemana. Este hallazgo mío del nobel alemán quedó alineado en mi biblioteca junto a otro que ahora acabo de releer y que reseño por su vigencia e interés. Me refiero a El honor perdido de Katharina Blum, una novela corta donde Böll retrata a una mujer cabal que lucha por mantener su dignidad e integridad por encima de las convenciones sociales. El propio autor, en un epílogo publicado diez años después, afirmaba de la misma: “es un panfleto, un escrito polémico, concebido y planificado como tal”. Heinrich Böll logra con maestría convertirla en un relato de ataque a la prensa escrita y la definió como una novela de tesis.

Katharina, una chica joven e inquieta, se enamora locamente de otro joven que después se comprueba que es buscado por la policía. La protagonista se ve acosada por la prensa, pero ella mantiene su orgullo y lealtad a su amor, un defraudador y desertor. Katharina delinque por amor y aquí reaparece el folletín. La perfidia del periódico con el caso y los lazos interesados de la policía y la justicia alcanzan un objetivo demoledor: destrozar la reputación de la inculpada. Heinrich Böll logra combinar el informe policial y el artículo periodístico para convertirlo en una historia eficaz y crítica con el abuso policial y la manipulación impune de un periodismo sin escrúpulos.

Ahora que tantas cadenas de TV y tanta prensa nos bombardean con cientos de malas noticias, necesitamos una tregua para buscar objetividad. A mí El honor perdido de Katharina Blum me ha servido para ponerme en guardia.